
Un grupo de científicos del Instituto Catalán de Nanotecnología, dirigidos por Adrian Bachtold, ha creado una balanza capaz de pesar hasta 1 yoctogramo (10-24g). Hasta ahora la balanza más sensible “sólo” podía medir una masa de hasta 100 yoctogramos.
El sensor (en la imagen) se basa en un nanotubo de carbono de 150 nanometros de longitud, que vibra en diferentes frecuencias dependiendo de la masa de las partículas que hay, pudiendo ser átomos o incluso protones, que tienen un peso de 1,7 yoctogramos.
Comparando la frecuencia de resonancia del nanotubo antes y después de que la masa se haya unido a él, los investigadores pueden medir esa masa añadida. La medición es muy delicada y debe realizarse en unas condiciones muy especiales, como temperaturas extremadamente bajas (-260 ºC), un gran vacío (10-14 bar), y un ambiente libre de interferencias.
Bachtold espera que se pueda emplear para distinguir diferentes compuestos químicos que puedan diferir tan solo en algunos protones, con su consecuente utilidad en medicina, ya que uno de los diferenciadores de algunas enfermedades es el peso molecular.
Visto en Eliax, completado con Newscientist y la web del ICN.







